¿Acaso vivir con mis propios fantasmas no es tortura suficiente?
Es difícil llevar a cuestas una cruz impuesta.
Es fácil el señalar, pero toma mucho tiempo el actuar. Y si “el tiempo vale oro” entonces se podrán imaginar…
He tratado de reparar los corazones.
No fue mi intención herir a nadie, mas, tarde he descubierto que de intenciones no se vive.
Irónicamente aunque no se viva de intenciones, bajo éstas sí se muere.
Se podría decir entonces que he asesinado a alguien; y lo he hecho de la peor forma, ¿O es que acaso dejar un corazón muerto atado a la vida no es el peor castigo? el peor de los asesinatos.
Hemos de encargarnos de nuestros propios errores, y también de aquellos que escaparon de nuestras manos.
..al pensarlo bien, para que algo “escape” debe haber sido “retenido” en algún momento.
Podría irme y fingir que no fallé, aunque si tampoco tú lo has hecho, significaría que alguien más que yo controla el rumbo por el que viajo, y eso no lo acepto.
Para aceptar sin remordimientos los golpes de suerte, debo aceptar con culpa lo que
“hice sin querer”.
“hice sin querer”.
No fue justo lastimarte, pero tú herida ya ha sanado y una lección te ha dejado.
No hay palabra que cambie el pasado, pero hay una que repararía nuestro presente y mejoraría nuestro futuro:
PERDÓN.
(Eduardo Rodriguez- FragmentosDeLaNoche.blogspot.com )
